
Letargo profundo.
Estoy agotado para seguir erguido en la nada,
Exhausto de seguir firme sólo en apariencia.
El tiempo pasa y consume lentamente mi fibra,
Él muestra mi debilidad y empiezo a desvariar.
¡Letargo profundo! En el que empiezo a caer,
¡Letargo profundo! Del que no quiero salir,
El que se vuelve mi hogar para no pensar más.
¡Letargo profundo! Detrás de lágrimas no derramadas,
¡Letargo profundo! Detrás de esa tristeza
Que me duele, ¡que vive muy dentro de mi realidad!
No puedo mover mi cuerpo, el cansancio me vence;
No me puedo levantar esta vez, por más que intente no;
La apatía me vence hasta noquearme y dejarme inconciente,
Hasta dejarme en una cama como un enfermo desganado.
Durmiendo como si estuviera harto de despertar,
Durmiendo como si quisiera soñar una vez más,
Duermo talvez para tomar energía y continuar,
O talvez, duermo tanto porque no deseo despertar.
Por Carlos Olvera







